Las 3 ironías educativas, primas hermanas de Los 3 Paradigmas Educativos. 

“Que ironía,  los maestros nos preparamos para educar y somos nosotros los educados, ¿por quién?, por nuestros estudiantes… El departemento de educación necesita atenperar su currículo utilizando las nuevas tendencias de aprendizaje. Por consiguiente, los directores escolares deben de proveer al educador las herramientas necesarias para que el aprendezaje sea efectivo. Esto redundara en un aprovechamiento académico EXCELENTE!” (Aracelis Vega)

Primera ironía. Del Salón de clase a la “Escuela monacal computarizada”

 

Salimos de la clase magistral medieval y del púlpito, nos inventamos el atril, la tarima y el escritorio. Nos sacaron los pupitres y las maquinillas de escribir, y nos impusieron las PCs y las Laptops. Nos eliminaron los pergaminos para dar paso al libro… Total, para volver al pergamino-blog. Inundamos el ciberespacio con cursos en línea conductistas… Dimos vueltas y más vueltas, nos mareron y, cuando abrimos los ojos, descubrimos una escuela monacal computarizada. (Ironía detectada por Pekka Himanen)

El saber sigue clausurado en nuevos claustros de luces fluorescentes, en nuevas aulas virtuales con un control de acceso más estricto que en las aulas de 4 paredes.

 

Entre 4 paredes y sin visita, Assessment, puro conductismo, Vitácora de un viaje en Plataforma y El paradigma de los pupitres y Bb dan cuenta de esta primera ironía.

Segunda ironía. De la clase magistral al Power Point

 

Salimos de la piedra escrita, de las pizarras de cera y linóleo, de la piel de cordero, del papel, del cincel, de la pluma de ganso y estilográfica, de la tinta agotada. Dejamos de dictar y nos dedicamos a escribir y llenar la pizarra minutos antes de la clase para que los niños lo copiaran en sus libretas. Mientras enseñábamos a nuestros niños a usar el lápiz y el bolígrafo, nos pusieron al frente un teclado y un ratón para escribir y objetivizar nuestras ideas, colores sin fin e inagotables para colorear nuestras representaciones, un servidor para publicar nuestras creaciones…. A todo renunciamos, menos al Power Point. Por aquello de que hay que usar la Nueva Tecnología, cambiamos la tiza y la pizarra por la pantalla y el proyector digital, sin modificar la forma de accesar los niños a esa información. Seguirán haciendo lo mismo que antes: copiar lo que se proyecta o, si la compasión nos doblega, publicamos las presentaciones en material impreso, de difícil legibilidad, y se las entregamos o vendemos al nativo digital.

 

Desfase educativo, De la lección magistral al power Point y EL Nuevo ECA confirman esta segunda ironía.

 Tercera ironía. De los apuntes 4×4 al “Cordel de ropa” 

Un día, el menos pensado, vimos cómo nuestros niños, “nativos digitales”, con la mochila repleta de libretas, dejaron de tomar notas, no usaban papel ni lápiz para representar sus sueños, penas y alegrías; no cortaban con tijeras, ni pegaban con UHU, ni buscaban ideas pasando las hojas con el dedo mojado. “Para qué, si todo está ya escrito y accesible en cualquier lugar y a cualquier hora”, dicen que dicen con razón. Alguno que otro miembro de la academia, consciente de este cambio, cuelga (Modelo colgador de enseñanza) sus apuntes en la Web en un formato (generalmente en .ppt) que, aparte de no entusiasmar mucho al estudiante y su pobre legibilidad, no puede o es muy difícil bajar al equipo cotidiano que él utiliza: móbil y ipod generalmente.

Nuestro nativo digital, se pasa horas y horas hablando y escribiendo simultàneamente, enviando mensajes, antes, durante y después de los exámenes, subiendo e intercambiando vìdeos. Cambió la escritura por el verbo y la acciòn; el discurso por la vìdeoconfrerencia, multiusuario y videomensajes en 3D (“ooVoo”). Se cansó de leer y se puso a escuchar pàginas completas de Web, playlist, podcast…, a ver vìdeolist.  Al salir de casa, camino a la escuela, sigue sintonizado-conectado. Durante el ocio escolar, baja texto, audio y vìdeo en su equipo personal, tan potente o más que el que tiene el centro educativo y la facultad.

NO leas, ESCUCHADILO, no escribas,  Reserva digital y Escuelas pobres, niños pobres. ponen de relieve la tercera ironía.

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